¿Manos agrietadas?, tenemos la solución

¿Tienes las manos agrietadas del frío?, tenemos la solución.

Las manos agrietadas y secas es un problema muy común entre las mujeres y hombres, ya que es una de las partes que más empleamos en nuestro día a día y que en ocasiones, descuidamos. Deberemos realizar algunos cuidados para proteger la piel, hidratarla y reparar las grietas que tanto nos molestan.

Síntomas de las manos agrietadas

El síntoma principal de las manos agrietadas será la aparición de grietas en los nudillos o en las zonas que más flexionemos. Como consecuencia, las zonas agrietadas se enrojecerán y las sentiremos cortadas y resecas. En ocasiones nos dolerán y serán un verdadero problema para nosotros.

Causas del Manos agrietadas

La piel seca ocasiona la aparición de pequeñas heridas y grietas que molestan en los nudillos o zonas que se flexionan a menudo. Además, se podrá producir una deshidratación de la piel.

Podremos tratar las manos con grietas con cremas caseras y productos BIO para mejorar las afecciones de la piel. La crema de caléndula, el aloe vera y el vinagre serán muy adecuados para reparar las grietas de la piel.

Cremas para las manos agrietadas

Las cremas para las manos agrietadas más efectivas serán las de caléndula siendo necesaria su aplicación durante un par de días a la semana. La lavanda suavizará y aliviará las manos cortadas consiguiendo una hidratación profunda de la piel. Además proporcionará protección, regenerando el tejido de las manos con grietas.

Alimentos recomendados para tratar el Manos agrietadas

Cuando padecemos de manos agrietadas y resecas podremos nutrir la piel con alimentos ricos en omega 6 como las semillas de girasol, de sésamo, de linaza, de calabaza, con ensaladas, pescado azul y germen de trigo por ejemplo.

A continuación os vamos a dejar con la fórmula para haceros vuestro propio aceite de caléndula:

Únicamente necesitamos aceite de oliva virgen extra, flores de caléndula y un frasco de cristal.  Echamos las flores de caléndula en el frasco y a continuación las cubrimos con el aceite, echaremos tanto aceite como sea necesario hasta cubrir las flores. Dejaremos la mezcla durante 30 días, en los que se recomienda que le dé un poco el sol, con dos o tres horas diarias es suficiente, y cada día lo moveremos un poco la mezcla.

Una vez transcurridos los 30 días colamos el aceite y lo conservamos en un frasco de cristal oscuro que podremos mantener en la nevera. Recomiendo no hacer grandes cantidades, ya que, transcurrido un tiempo el aceite se enrancia y pierde sus propiedades. Por eso, es preferible ajustar la cantidad de aceite a nuestras necesidades.

Para aplicar el aceite de caléndula, como es un aceite concentrado, lo podemos diluir con más aceite de oliva, con aceite de jojoba, de uva, de germen de trigo, de almendras o avellanas. De hecho, es recomendable hacer una prueba echando una gotita en la muñeca y dejándola durante una hora para ver si produce alguna reacción, en caso de ser así se debe diluir con alguno de los aceites mencionados antes.

Este aceite es para uso externo únicamente. No lo aplicaremos ni en casos de heridas que supuren ni en embarazadas, pues el aceite de caléndula es estimulante del útero.

El aceite de caléndula (calendula officinalis) está altamente valorado por sus propiedades terapéuticas, veamos las más comunes.

Uso externo: Se aplica en casos de picaduras de insectos, en pieles secas o agrietadas, verrugas, varices, dermatitis, acné, para dar elasticidad a la piel, para las quemaduras, eczemas, piel inflamada, para la cicatrización de heridas, irritaciones de la piel, alivia las piernas cansadas, etc. La caléndula posee acción antiinflamatoria, antiséptica, fungicida e hidratante.

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